Informers, Gossip: Entre el cotilleo y el ciberacoso

Ocurre con todas las noticias, pero mucho más con las relacionadas con las tecnologías: Hay una avalancha de informaciones sobre un fenómeno determinado, normalmente teñidas de alarmismo, surgen opiniones diversas de expertos en múltiples disciplinas y luego, el silencio. Algo así ocurrió con el tema de los Informers de las universidades, basados en Facebook y con la aplicación Gossip para teléfonos móviles. A principios de  2013 surgieron noticias preocupantes sobre la proliferación de programas de cotilleo que se estaban usando para acosar y humillar a determinadas personas. Este fenómeno se concentró especialmente en ámbitos universitarios y algunos institutos de secundaria, y tuvo mayor repercusión mediática en Cataluña. En las universidades, los bulos y cotilleos hirientes referidos a alumnas y alumnos se difundían a través de los Informers de Facebook. Se trata de una utilidad de Facebook que varias universidades pusieron en marcha como instrumento para que alumnos y alumnas hicieran llegar comunicados anónimos a otras personas. Durante semanas hubo noticias confusas sobre el fenómeno, algunas denuncias y opiniones encontradas. Desde quienes relativizaban la gravedad del asunto e incluso apelaban a la libertad de expresión para defender la continuidad de los informers hasta quienes se llevaban las manos a la cabeza porque consideraban que estas iniciativas facilitaban el trabajo a los acosadores y les dotaban de gran poder y total impunidad.

Algo parecido ocurrió en los centros de secundaria con el uso de aplicaciones de cotilleo para móviles, como la citada Gossip. Esta aplicación se basa en la creación de salas de cotilleo, de ámbito preferentemente local (pueden hacer uso de los sistemas de geoposicionamiento de los móviles) y en el carácter anónimo de los comentarios. Sin duda sus creadores se inspiraron en una serie americana de bastante éxito entre la población adolescente que gira alrededor de un blog que publica cotilleos sobre los habitantes jóvenes de una zona residencial americana. Debido a la extraordinaria penetración de los smartphones entre preadolescentes y adolescentes, muchos de ellos instalaron la aplicación y comenzaron a hacer uso de ella. Y junto a comentarios inocentes empezaron a aparecer insultos, campañas de acoso y difamación contra algunas personas, … Varios centros educativos tomaron medidas y poco a poco las aguas volvieron a su cauce. Si hoy hacemos una búsqueda en algunos medios de comunicación no encontraremos ninguna referencia reciente a este asunto. Sin embargo, los informers de las universidades siguen funcionando (algunos, como el de la Autónoma de Madrid aparece cerrado, con una nota informativa muy elocuente: Debido al uso abusivo e irrespetuoso que se estaba haciendo de la página, ésta queda suspendida).   También siguen las descargas de la aplicación Gossip para móviles. Y me temo que una vez más hemos perdido la oportunidad de reflexionar a fondo sobre el origen de los problemas que nos preocupaban en enero y ahora parecen olvidados. Por eso propongo la lectura de algunas de las noticias de prensa y de algunos artículos que me parecen sugerentes para abordar el fenómeno de las comunicaciones en la red, de la diferencia entre cotilleo y acoso y del uso y abuso de las TIC en todos estos asuntos. Así trataba la noticia El País. A continuación dos crónicas de La Vanguardia sobre Gossip  y sobre los Informers. Recomiendo también este artículo de la Doctora Cristina Pulido en la Web Comunidades de Aprendizaje y esta entrada de Dolors Reig en su Web El Caparazón. Son muy ilustrativos los comentarios a las noticias y a los artículos.

Un comentario en “Informers, Gossip: Entre el cotilleo y el ciberacoso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *